11:15h. Lunes, 23 de Octubre de 2017

Cuando el destino nos alcance, por Ángel Oropeza

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Cuando el destino nos alcance presenta una realidad posible, pero que nadie hubiese podido imaginar unos pocos años antes. La película constituye un llamado a la reflexión para preservar el planeta antes de que sea demasiado tarde, y un recordatorio de que las cosas más aterradoras y tenebrosas simplemente pueden ocurrir si no hacemos lo que hay que hacer para impedirlas.

El Minotauro: la represión y la juventud sacrificada; por Wolfgang Gil Lugo

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Opositores se reunieron alrededor del sitio donde Carlos José Moreno recibió un disparo en la cabeza y entonaron el Himno Nacional. Plaza La Estrella, San Bernardino. 19 de abril de 2017. Fotografía de Indira Rojas

“No me tiene que preguntar a mí, señora –ha declarado–, por qué la policía persigue a los niños, los persigue, les dispara y los mete en la cárcel. No me pregunte a mí” Coetzee, La edad de hierro.

¿País de mandones?; por Elías Pino Iturrieta

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De izquierda a derecha: Guzmán Blanco, Juan Vicente Gómez y Pérez Jiménez

Se tiene la idea de que la voluntad de los poderosos está hoy y ha estado siempre por encima de la ley. En una república a medias ha predominado la arbitrariedad, es decir, la preferencia que los asuntos públicos han dado a los representantes o a un representante del Ejecutivo frente a la disposición de las regulaciones codificadas, se ha sostenido hasta la fatiga. En consecuencia, cuando observamos o padecemos la influencia de una decisión personal, de una imposición cuyo origen es lo que un solo individuo poderoso considere porque le da la gana, o porque conviene a sus intereses, carecemos de motivos para preocuparnos más de la cuenta. Si así ha sucedido antes, desde cuando Venezuela es Venezuela, ¿por que rasgarnos las vestiduras? ¿No son situaciones habituales, violaciones que, debido a su reiteración, forman parte de nuestra vida y, por lo tanto, dejan de ser violaciones?

 

Eros, crimen y poder; por Federico Vegas

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Al principio fue un hombre sin ningún poder. Era un prisionero que manifestaba su rendición y absoluta responsabilidad por la derrota. Otros lo habían hecho bien, él no. Su único argumento era una apuesta al futuro y esa fuerza misteriosa que nadie sabe de dónde viene y cómo se conduce: el erotismo. Eros exhibe sin pudor que la manera de conseguir siempre lo que se quiere es jamás sentirse satisfecho y ha quedado reseñado en la mitología como irresponsable e incontenible, y ciertamente había algo seductor en la estampa de aquel teniente coronel, el jefe de una quimera, y en su verbo obsesionado y lleno de veladas promesas.

Venezuela, el huracán

Venezuela, el huracán

Cuando un venezolano sale a marchar a las calles para manifestar su repudio al régimen que ha convertido al país en sal y agua, lo hace con dos armas: la gorra tricolor y un hartazgo profundo. Así de desnudo, así de vestido sale. Esa marcha, que hoy plena el asfalto de todos los rincones del país, recibe una sola respuesta: represión. Una represión que con el curso de los días ha ido adquiriendo un talante atroz e irracional.

2016, el peor año de la historia de Venezuela puede continuar… Con 2017, un año aún peor

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Uno de los tuits más celebrados en estos días en Venezuela reza más o menos así: “Me imagino a los europeos celebrando el fin de 1938, diciendo ‘fue un año de mierda’”. No solo es que 2016 es el peor año que recuerdan los venezolanos en su historia, sobre todo en lo económico (no hay estadísticas de un descalabro como el de este año que termina no solo en Venezuela, sino, probablemente, enLatinoamérica) sino también en lo social y en lo político. Como bien decía el político opositor Henrique Capriles en una alocución el 30 de diciembre, “el año empezaba con una esperanza de transición política y termina con un chavismo debilitado, pero con una oposición que no se ha fortalecido”. Esto, por decir lo menos.

Ser joven en Venezuela; por Deivy Garrido

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Mientras los jóvenes de otros países viven una vida “normal”, sin preocuparse por hacer colas, marchas, que han dicho los políticos, rebuscar en redes sociales información de lo que está pasando porque son los medios digitales quienes transmiten, los jóvenes venezolanos y la sociedad en general, vivimos cargados de estrés e impotencia con todo lo que ocurre día a día, que deja consternados a muchos; como me paso a mí cuando vi el video de la tanqueta que atropelló al chamo en Altamira.

Dictadura de Maduro liberó a 43 presos políticos en 2016 pero encarceló a 56

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El régimen de Nicolás Maduro liberó en 2016 a 43 presos políticos; sin embargo el saldo del año es negativo, ya que encarceló a otras 56 personas por ser disidentes.

Un informe presentado por la ONG de derechos humanos Foro Penal Venezolano revela que en el país suramericano aún se encuentran tras las rejas 103 personas privadas de libertad por razones de índole político.